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La banca dominicana también apuesta a las energías renovables

Los incentivos, ahorro y avances tecnológicos la motivan

Cada vez son más las grandes empresas, públicas y privadas, que apuestan al uso de energías renovables en sus procesos productivos, por tratarse de fuentes naturales limpias y competitivas que, al tiempo de servir para ahorrar dinero, contribuyen al combate del efecto invernadero y, por consiguiente, el calentamiento global.

La banca dominicana no se queda atrás. Muchos bancos, motivados por ahorrar energía y dinero, iniciaron proyectos de colocación de paneles solares en sus instalaciones, al tiempo que potencian el financiamiento de proyectos renovables, como parques eólicos y fotovoltaicos.

Los más importantes bancos de República Dominicana, asegura María Alicia Urbaneja, directora ejecutiva de la Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental (Ecored), no solo han ampliado su cartera de créditos para energías renovables, sino que han hecho importantes inversiones directas en materia de energía solar.

Entre los bancos que han implementado proyectos para captar energías limpias están Popular, BHD León, Reservas, Santa Cruz, Ademi, Lafise y Scotiabank.

Las energías renovables que más utilizan las empresas del sector financiero figuran la eólica y solar, explica Manuel Cabral, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE).

“Actualmente el 4.5% de la matriz de generación (del país) se apoya en energía eólica y el 1% con solar”, recordó Cabral.

Banco Popular fue la primera entidad financiera en sumarse a esta apuesta al desarrollo económico sostenible. Empezó a instalar, desde 2011, un sistema fotovoltaico bidirectional que le permite consumir una parte de su producción de energía e inyectar la restante al sistema de suministro nacional.

Al cierre de 2019 contaba con 54 oficinas y 30 áreas de parqueos techados (4 más que en 2018) con paneles solares. Produjo 5.1 millones de kilovatios por hora (KWh) de energía limpia, 0.4 millones KWh más que en 2018 (4.7 millones de KWh).

Ahora tiene un total de 11,934 paneles solares instalados en 22 provincias que aportan energía al 42% de sus sucursales.

Además, Grupo Popular lidera la cartera de créditos del sector, al superar los US$155 millones prestados a proyectos de energía renovables (eólica, solar y biomasa), los cuales tienen un potencial de generación conjunto de 412 MW, más del 10% de la capacidad del sistema a nivel local.

En tanto, el BHD León implementó, desde hace varios años, la producción de energía limpia a través de paneles solares, instalados en sus sucursales y oficinas administrativas. Esta entidad, fundada en julio de 1972 como Banco Hipotecario Dominicano, también financia este tipo de proyectos con sus “préstamos ágiles”.

El Banco BHD León desde el año 2010, continuando su filosofía de ser un banco “verde”, a puesto a disposición de sus clientes una línea de financiamiento de US$20 millones para proyectos de eficiencia energética y energía renovables.

Al pasar los años y ver la evolución de los créditos, destaca un documento de la Comisión Nacional de Energía (CNE), el BHD León actualmente utiliza sus propios fondos, tanto en RD$, como en US$, señala, para financiar igualmente dichos créditos.

Grupo Popular lidera la cartera de créditos del sector, al superar los US$155 millones prestados a proyectos de energía renovables.

En 2019 inició el proyecto de instalación de cargadores para vehículos eléctricos de uso público para clientes y visitantes, cuya capacidad de generación solar da para cargar más de 50 automóviles eléctricos al mismo tiempo, utilizando 100% energía solar.

La entidad explica, en su página web, que comenzó los programas de generación de energía solar en 2012 en una sucursal. Hoy, cuenta con un parque de esa energía de más de 40 oficinas (1.7 MV de potencia instalada, equivalente a 2.6 MVH al año), reducción de emisiones anuales de 1,944 toneladas de CO2, y la compensación de 9,720 árboles.

Asimismo, el Banco de Reservas ha financiado, a diciembre de 2019, proyectos de abastecimiento de energía renovable por más de US$70 millones, así como la construcción de un parque eólico y otro solar que aportan, en conjunto, unos 75 mil megavatios al sistema eléctrico nacional.

En 2019 firmó con la Agencia Francesa de Desarrollo un convenio para facilitar préstamos blandos por un monto de US$25 millones, destinados a financiar proyectos en los sectores de energías renovables y eficiencia energética.

También Banco Ademi financia la instalación de paneles solares por todo el país para que, según explica, pequeños empresarios y dueños de casas puedan reducir el costo de su factura eléctrica. Se trata de iniciativas financieras, impulsadas por la Fundación Ademi, para promover la autoproducción de energía limpia a partir del aprovechamiento del sol.

Para Cabral, la incorporación del sector privado a estos proyectos obedece a la tendencia global en el aumento del uso de energías renovables que tienen menor impacto en el medio ambiente.

La baja en los precios en los últimos años para instalar parques de generación de fuentes renovables, los avances tecnológicos y las inversiones en ese sector, también motivan a sectores como el financiero, explica.

“El incremento en el uso de energías renovables ha creado una maduración en el mercado, en el que, además de los desarrolladores de proyectos, otros actores, como el financiero, han incursionado en apoyar dicho desarrollo, por su sostenibilidad medioambiental y financiera”.

Para la directora ejecutiva de la Ecored “han caído solas” las barreras que impiden aumentar la participación de la banca en proyectos de energías renovables, debido a su costo-eficiencia.

“Ya los paneles solares dejaron de ser un artículo de lujo. Cada día más personas ven en la energía renovable una oportunidad de contribuir con el medio ambiente”, dice.

La tecnología avanza y trae consigo, sustenta Urbaneja, soluciones amigables a problemas que han afectado al país durante años.

“Creo que la banca está clara que ahí hay una oportunidad de negocio, que no van a perder, en beneficio de todos”, puntualizó.

Incentivos

La Ley 57-07 concede incentivos fiscales para la promoción de las fuentes renovables, entre ellos: exención del 100% de impuestos de importación de maquinarias y el 100% de su ITBIS.

Peña Acosta afirma que esto motiva a que las empresas se embarquen en proyectos de este tipo, pese a que la inversión en tecnología para la energía renovable es “un poquito” más elevada que para la convencional.

Cambio climático

El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Evérgito Peña Acosta, resalta que los proyectos para las energías renovables en el sector financiero, son rentables.

“Los costos de generación de un parque eólico son 300% menores que una planta de combustibles fósiles. Mientras que los paneles solares, que tienen vida útil de 30 a 40 años con un mantenimiento de prácticamente cero, cero emisiones y nada de combustibles, es 500% mucho más rentable”, afirma.

Enfatiza que, desde el punto de vista de generación y emisión de gases efecto invernadero, los bancos están reduciendo más del 50% de sus emisiones en su operatividad. En ese tenor el Banco Popular reduce 3.2 millones de kilogramos de ahorro de emisiones al año.

Lanzan servicio de pronósticos para generación de energía solar y eólica

Listín Diario

  • Santo Domingo, R.D.
  • El Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Interconectado (OC-SENI) lanzó su Servicio de Pronósticos de Generación de Energía Solar y Eólica, que asegurará la integración masiva de las energías renovables en forma segura, eficiente y sostenible en el tiempo.

La iniciativa, que cuenta con el apoyo del Ministerio de Energía y Minas de la República Dominicana, el Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear de Alemania y la GIZ bajo, se desarrollará bajo el marco del Proyecto Transición Energética.

El desarrollo proyecto, a cargo de la empresa alemana Energy & Meteo Systems, tendrá un impacto positivo para más de 13 centrales de generación, nueve parques eólicos y cuatro solares, los cuales representan más de 600 megavatios en el sistema dominicano.

El ministro de Energía y Minas, Antonio Isa Conde, consideró que este servicio fortalece y da arraigo a los ejes más determinantes en el mercado eléctrico, que son la planificación, la confianza y la certidumbre, a la vez que corrige la dispersión de información en esta materia.

“Con pronósticos adecuados, basados en tecnologías de última generación, se asume el control de lo que ocurriría en el corto, mediano y largo plazo con la oferta de energía eólica y solar, no sólo para aprovecharlas mejor sino también para satisfacer la demanda del mercado con respuestas estratégicas y oportunas”, argumentó Isa Conde.

El titular del órgano rector del sistema eléctrico valoró la cooperación alemana para viabilizar el sistema de pronósticos de generación con renovables y destacó que permitirá al OC-SENI establecer el “Know How” para la gestión futura de energías renovables.

En el lanzamiento, el Embajador de la República Federal de Alemania para la República Dominicana, Volker Pellet, afirmó que “a medida que aumenta la capacidad de renovables también aumentan los desafíos que los operadores del sistema deben balancear. La importancia de un servicio de pronósticos radica en establecer cuánta generación renovable entrará en el sistema eléctrico y así saber cuánta generación convencional es necesaria para complementar el resto de la demanda”.

Mientras, el Gerente General OC-SENI, Manuel López San Pablo, detalló que “con un día de anticipación recibimos la estimación de las próximas 72 horas de la producción de las energías renovables, las cuales son utilizadas para la programación diaria”.

En la actividad, Daniel Almarza, asesor principal del Proyecto Transición Energética, presentó los detalles del Servicio de Pronósticos de Generación y Angélica Lam, Ingeniera de Proyectos para Energy & Meteo Systems, mostró los resultados y conclusiones del primer mes de operación.

La introducción del Servicio de Pronóstico al Proceso de Programación de Corto Plazo en el OC-SENI fue realizada por Wandenson Féliz, analista de Programación de la Operación; Daniel Martich, analista de Programación de la Operación; y Carlos Perez, analista de Aplicaciones de Tiempo Real del OC-SENI.

República Dominicana amplía la matriz de generación de energía renovable

República Dominicana cuenta con una matriz de las más diversificadas de Centroamérica y el Caribe

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Periódico El Dinero  

La energía eléctrica es fundamental para sectores clave de la estrategia de desarrollo económico de los países, ya que permite las inversiones, la innovación y las nuevas industrias, que son las principales fuentes de empleos y del crecimiento, plantea el Banco Mundial.

En República Dominicana la transformación de la generación eléctrica ha sido significativa en los últimos años, tomando en cuenta que en infraestructura, regulación e institución el sector eléctrico dominicano podría considerarse un mercado relativamente moderno.

Fruto de las inversiones, realizadas principalmente por el sector privado, que siguieron al proceso de capitalización, República Dominicana posee una de las matrices de generación eléctrica más variadas en comparación con las de otras naciones de Centroamérica y el Caribe, de acuerdo al “Informe enero-junio 2019”, de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE).

El informe indica que en sólo cuatro años se redujo de manera progresiva el protagonismo de los combustibles fósiles, dando entrada a otras fuentes y quedando una matriz de generación de la siguiente manera: 72% derivados del petróleo; 4% gas natural; 12%, carbón y 12% hidroeléctricas.

Hoy, casi 20 años después de la capitalización, la energía abastecida en el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) ha seguido diversificándose. Para Bernardo Castellanos, experto en energía eléctrica, la matriz de generación marcha “bien”.

Asegura que la generación térmica a base de derivados del petróleo tiene una tendencia a “desaparecer” en el tiempo. Esto por la incorporación de nueva generación; carbón y gas natural y el incremento de generación renovable, principalmente la eólica (viento) y solar, y en menor proporción hidráulica y biomasa.

En el 2000 el 88% de la generación provenía de derivados del petróleo, mientras que para el primer semestre del 2019, era el 41.6%, según el informe de la ADIE.

En cambio, la producción a base de agua (hidroeléctrica) pasó de un 9%, en 2000, a un 6.1% en los primeros seis meses del año pasado. El aporte de esta energía se ha reducido desde diciembre de 2018 producto de la sequía que afecta al país, sobre todo en la Línea Noroeste, Sur y Suroeste.


En tanto el uso de gas natural ha aumentado. De enero a junio de 2019 este combustible producía un 29.3% de la energía. Del viento se obtiene el 4.6%, de la biomasa el 1.3% y del Sol apenas el 1.0%, pese a que el país tiene una radiación solar de 6 kilovatios horas por metro cuadrado, muy por encima de otros de la región.

Sin embargo, el potencial de la energía fotovoltaica, que podría representar una alternativa para evitar las múltiples horas al día sin energía eléctrica que padecen los dominicanos, no está siendo aprovechado a cabalidad.

El carbón, de un 3% en 2000 se situó en un 15.38% a junio de 2019 y se espera que incremente con la entrada de la central termoeléctrica Punta Catalina.

No obstante, para Castellanos, la entrada de Punta Catalina no es la panacea para solucionar la demanda de generación eléctrica.

“En el escenario de cero apagones, la producción media anual de Punta Catalina, unos 5,500 millones de kilowatts hora, tan solo representa el 20% de la generación anual. Este porcentaje, con el paso de los años y el crecimiento de la demanda de electricidad, entre 100 y 150 Mw anuales, va disminuyendo y en consecuencia, el posible impacto de Punta Catalina en los precios de generación, el cual estará sujeto al valor del contrato de compra y venta de energía que se firme, irá disminuyendo en esa misma proporción”, sostuvo.

De acuerdo a datos publicados por la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), en su informe de desempeño, las empresas distribuidoras de electricidad en el país compraron la energía a un precio promedio de 13.34 centavos de dólar por cada kilovatio-hora, mientras que lo vendieron a un promedio de 15.61 centavos de dólar, obteniendo un margen de 2.27 centavos de dólar.

Las pérdidas de electricidad, afirma la ADIE, continúan siendo el “talón de Aquiles” del sector las cuales se situaron en 27.1% en el período de enero a septiembre de 2019, según los datos ofrecidos por CDEEE.

La ADIE destaca en su informe que Edeeste sigue siendo la distribuidora con mayores niveles de pérdidas, las cuales permanecen en 37%, igual que en el mismo período de 2018.

Edenorte, indica, redujo sus pérdidas 2 puntos porcentuales en comparación a 2018, al quedar en 22%, mientras que Edesur logró reducir 3 puntos colocando sus pérdidas también en 22%.

Para el economista país del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Joaquín Zentner, el sector eléctrico dominicano presenta tres principales desafíos: generación dependiente de los derivados de petróleo, altos déficits de las empresas distribuidoras y débil institucionalidad del sector.

En tanto, para Castellanos el principal reto es que “en el horizonte no se vislumbra la entrada de nueva generación térmica, ya que las distribuidoras no han realizado las licitaciones correspondientes, según la Ley General de Electricidad, que permita la contratación de nueva generación térmica a ser desarrollada por el sector privado”.

Señala que en la actualidad, para un escenario sin apagones, la generación anual, deberá situarse entre los 20,000 y 22,000 millones de kilowatts/horas anuales. Con una generación anual de alrededor de 15,000 millones de kilowatts horas, indica Castellanos, el déficit en generación se sitúa entre un 25% y 30%, superior a la cifra manipulada del 15% que ofrecen las autoridades.

El BID indicó recientemente que el país registra 2.6 horas de electricidad no servida por día, ineficiencia que a su juicio encarece la actividad productiva.

Con un crecimiento de la economía, según el Banco Central, que supera el 5% anual, las necesidades de nueva generación térmica, asevera Castellanos, son “obvias y evidentes”.

“La generación térmica es la ‘espina dorsal’ y seguirá siendo la espina dorsal de la generación eléctrica en República Dominicana por los próximos 20 a 30 años, teniendo como complemento la generación renovable, especialmente la eólica y solar”, puntualizó.

Detalla que en consecuencia, es de extrema urgencia que las distribuidoras, respetando la Ley General de Electricidad y sin la intermediación de la CDEEE, convoquen a la brevedad posible, las licitaciones correspondientes que permitan la contratación de nueva generación térmica y a base de fuentes renovables.

Insiste en que el mayor desafío está en reducir el enorme déficit financiero del sector eléctrico causado por la ineficiente gestión de las distribuidoras, el exceso de gastos corrientes y empleomanía en las distribuidoras, la CDEEE y las altas pérdidas de energía con que operan las distribuidoras.

Entiende que esa situación provoca “que al día de hoy, a pesar del Gobierno central haber transferido al sector eléctrico entre 2012 y 2019, más de trece mil millones de dólares, según palabras recientes del Presidente de la República, la situación del sector eléctrico esté peor que hace siete años”.

En tanto, para la ADIE el reto continúa siendo la gestión y eficiencia de la distribución de la energía.

El sector eléctrico dominicano se caracteriza por intentos de mejoras, con historias de éxitos y fracasos, destaca un documento de la ADIE. Apunta que los primeros pasos de mayor avance se dieron entre 1955 a 1966 con la construcción de 15 líneas de transmisión de 69 kilovatios, cinco líneas de transmisión de 12.5 kilovatios, 709,667 metros de nuevas líneas de distintos voltajes y 5,187 postes, incluyendo los usados para distribución.

También en esa época se hicieron otras reformas institucionales. Sin embargo, señala que durante la década de los 70’s el servicio eléctrico era “precario” y aunque la ampliación del parque de generación continuó en gran parte de la década de los 80’s, lo hizo con fallos continuos en el servicio, pérdidas de electricidad y déficits operativos de la Compañía Dominicana de Electricidad (CDE) que limitaban su capacidad de invertir para mejorar la calidad de generación y suministro de energía.

La década de los 90’s se destacó por esfuerzos regulatorios e institucional. En 1990 se promulgó la Ley No.14-90 sobre Incentivo al Desarrollo Eléctrico Nacional e inicia a incorporarse como generadores al sistema los productores privados independientes (IPPs), con acuerdos de compra de energía (PPAs) con la CDE ofertaban electricidad que era luego distribuida por la empresa estatal.

En 1997, con la promulgación de la Ley General de Reforma de la Empresa Pública inició el proceso de transformación y reforma de las entidades estatales, a través de la capitalización de diversas empresas públicas.

En 2000-2004, dice Castellanos, se dá “la gran transformación en la canasta de combustibles. En generación térmica, se introducen unos 550 Mw a base de gas natural (AES Andrés, Los Minas V y VI) y unos 300 Mw a base de carbón (Itabo I, II, Barahona Carbón)”.

Agencia internacional resalta avances de República Dominicana en energías renovables

Ángel Canó dice avance experimentado “representa el éxito de las políticas impulsadas por el gobierno dominicano”

Diario Libre –

República Dominicana ocupa el primer lugar en la zona del Caribe en capacidad instalada para generar energía renovable al pasar de 1,017 mega watts en 2018 a 1,184 MW al iniciar el 2020, resaltó la Agencia Internacional de las Energías Renovables (Irena).

El dato fue revelado en la X Asamblea Anual de Irena que se celebra en Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos, en la que participa, Angel Canó, director ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), quien ponderó la importancia del informe SIDS SIDS, Progreso y Vías de Desarrollo de las Energías Renovables en los Países del Pacifico y el Caribe.

Según ese informe, a República Dominicana le sigue Cuba, con 669 MW y Belice 110 MW, entre las naciones que más se destacan en la generación de energía renovable.

Ángel Canó, quien encabezó la delegación del país, dijo que el avance experimentado “representa el éxito de las políticas impulsadas por el gobierno dominicano para lograr superar las limitaciones que obstaculizan la transición energética hacia las energías renovables y garantizar una mayor independencia de los combustibles fósiles”.

Resaltó los avances logrados al cierre del año 2019, que en la actualidad coloca al país con un total de 1,184 MW, de los que 626 representan el aporte hidroeléctrico.

Explicó que la CNE continúa recibiendo peticiones de nuevas concesiones provisionales para proyectos de energía renovables, principalmente para las fuentes fotovoltaicas, muchas de las cuales son impulsadas por las empresas que actualmente operan en el mercado.

Afirmó que antes la vulnerabilidad del mercado de los combustibles fósiles que se observa que afecta los precios del petróleo y sus derivados en el mercado internacional impactando negativamente a los países en desarrollo.

Agregó que el país trabaja en el fortalecimiento de los programas que tomen en cuenta elementos propios de la resiliencia en este sector, considerando la posición geográfica y de vulnerabilidad ante el cambio climático.

Junto a Ángel Canó, integraban la delegación dominicana Oscar de la Maza, del Ministerio de Energía y Minas y el embajador dominicano, José Miguel Soto Jiménez.

Irena es una organización intergubernamental que apoya a los países en su transición hacia un futuro energético sostenible y sirve como la plataforma principal para la cooperación internacional, un centro de excelencia y un depósito de políticas, tecnología, recursos y finanzas.

CNE favorece energía renovable para estaciones de carga eléctrica

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El director ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Ángel Canó, informó que un equipo técnico especializado trabaja en la formulación y creación de normativas reglamentarias y de los requisitos para el otorgamiento de permisos para instalar estaciones de carga para vehículos eléctricos, lo que incluye ubicación, instalación, control de calidad de servicios, supervisión y mantenimiento, entre otros.

Agregó que en los próximos días se convocará para presentar y dar a conocer el reglamento para la instalación de unidades de estaciones de carga eléctrica.

Favoreció que las estaciones de carga eléctrica que se instalen en el país, utilicen las tecnologías de energías renovables, entre estas la fotovoltaica, que garantizarían el servicio en zonas remotas.

Explicó que una estación de carga eléctrica, es un lugar en donde se provee electricidad para la recarga rápida de las baterías de los vehículos eléctricos, incluyendo los vehículos híbridos enchufables, mediante procedimientos que no conllevan más de 10 minutos (dispensadores rápidos de electricidad o estaciones de recambio de baterías).

“Hoy en día el desarrollo de estas instalaciones está dividido en dos conceptos diferentes que son los sistema de recarga de baterías y  los sistemas de cambio de baterías. Nuestro país ya requiere una definición regulatoria en este sentido”, dijo.

Canó sostuvo que ha avanzado en la creación de ese reglamento y que  se está convocando a los sectores responsables de la importación, venta y servicios de vehículos eléctricos, también a los relacionados o vinculados ese  mercado, para escuchar sus opiniones al respecto.

Consideró  que  la  masificación de vehículos eléctricos en el país a corto, mediano y largo plazo requiere de políticas y plan de acción oportuno, que garanticen en todo el país el servicio, a través de instalación de estaciones de carga eléctrica en todo el país.

“Junto a otras instituciones estamos articulando el reglamento que regulará la ubicación, instalación, supervisión, calidad del servicio de las estaciones de carga eléctricos que se instalarán en todo el país”, sostuvo.

Capacidad instalada de energía renovable en RD creció 257.3 MV en 2019Director de la Comisión Nacional de Energía destaca avances del sector eléctrico en República Dominicana

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La ampliación de la matriz energética de República Dominicana con fuentes renovables, además de ser amigable con el medio ambiente, permite garantizar un suministro confiable de electricidad a precios competitivos, lo cual hace posible la sostenibilidad financiera del sector.

El planteamiento lo hace el director de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Ángel Canó, quien explica que en términos generales, en el país en 2019 se registró un crecimiento en la capacidad instalada de 1,009 megavatios (MV), al pasar de 3,841 MV en 2018 a 4,850 MV, para un incremento relativo de un 26%.

Canó asegura que en el caso de generación a base de fuentes primarias de energías renovables, el año pasado la capacidad instalada aumentó 257.3 MV (un 85%), al pasar de 301 MV instalados al 2018 a 558.3 MV en 2019.

“A 2019, la inversión en proyectos de fuentes de energías renovables a gran escala ascendió a un monto superior a los US$530 millones”, señala Canó.

Explica que el aumento de la capacidad instalada fue debido a la entrada en operación de los siguientes parques eólicos: Aguas Claras, con 50 MV (Montecristi); Matafongo, con 34 MV (Baní); El Guanillo, con 50 MV (Montecristi), y Los Guzmancitos, con 48.3 MV (Puerto Plata). También, con los proyectos solares Mata de Palma, con 50 MV (Municipio Guerra), y Canoa, con 25 MV (Barahona).

¿A qué tipo de energía debería apostar el Estado durante este 2020?

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El director de la CNE resalta que “la generación por fuente primaria de energías renovables (eólica, solar y biomasa) representó un 4.49% en 2018, mientras que al cierre de 2019 representó el 6.20%. En iniciativas de autoproducción, bajo el mecanismo o programa de medición neta (PMN), pasamos de 93.02 MV de capacidad instalada en 2018 a 125.88 MV en 2019”.


Canó entiende que la diversificación de la matriz de generación eléctrica, especialmente a base de fuentes renovables, ha permitido que el país sea un referente en la región, resaltando como la tercera nación de América Latina que más impulsa energías renovables.

“De acuerdo al ranking presentado por Pan American Finance, durante un foro de energía celebrado recientemente en Miami, República Dominicana pasó del puesto cinco al tres como una de las naciones más atractivas para la inversión en energía renovable de Centroamérica y el Caribe. El informe indicó que el país está solo por debajo de Panamá y Guatemala, pero por encima de Costa Rica, Jamaica y Honduras”, dice Canó.

Además, señala que en el país es donde más ha crecido la autogeneración de energía en hogares, empresas e industrias, a través del Programa de Medición Neta, el cual ha hecho posible que excedente que se produce en esos locales se venda a las empresas distribuidoras.

Retos del sector eléctrico

El director de la CNE entiende que la diversificación de la matriz de generación eléctrica mediante el aumento de la capacidad instalada a base de fuentes renovables no convencionales, fue uno de los principales desafíos que enfrentó el sector eléctrico en 2019.

“El reto más importante que tiene el país, desde el punto de vista regulatorio y de operación en materia de energía renovable, está en la red de transmisión, ya que la ubicación óptima de los recursos para este tipo de energía no se encuentran cercanas a los centros de carga. Es por ello que el gran desafío del país es tener una infraestructura de transmisión que permita la inyección de toda la energía renovable que se estará produciendo en los próximos años”, especifica Canó.

Además, afirma que hay que establecer una serie de criterios de cómo esa energía va a ser operada en términos de inyección a la red.

Aciertos en materia energética

Entre los principales aciertos del sector eléctrico en 2019, el director de la CNE destaca la confianza de los inversionistas privados y las bondades que ofrece la Ley 57-07 en cuanto a la aplicación de incentivos.

El funcionario destaca la creación de condiciones para la construcción y puesta en servicio de un gaseoducto de 50 kilómetros, con una inversión de más de US$100 millones. Este proyecto permitirá la conversión de 750 megavatios de unidades de generación situadas en la costa Este que estarán listas en el primer semestre del 2020 para operar con gas natural.

“El año pasado aumentó la recepción de solicitudes de concesión provisional para proyectos de fuentes renovables eólicas y fotovoltaicas. Al cierre de 2019 habían aprobadas 21 solicitudes de proyectos de fuentes eólicas y fotovoltaicas a escala comercial. Esto permitió también la elaboración de un nuevo procedimiento que complementa la normativa vigente a los fines de evaluar, entre otros aspectos, la idoneidad y capacidad técnico-económica de las entidades solicitantes de concesiones provisionales, utilizando criterios objetivos”, dice Canó.

Explica que dentro de las metas del sector para este 2020 están: dar continuidad a los avances impulsados con miras al cumplimiento de la Estrategia Nacional de Desarrollo; volcar la mirada de manera concreta al problema de la dependencia de los derivados del petróleo y empezar a desmontar aquellas barreras que puedan representar obstáculos para las renovables y la transición energética.

“Este año buscamos hacer posible la aprobación y promulgación de la Ley de Eficiencia Energética y el establecimiento de la Estrategia Nacional de Movilidad Eléctrica. Además, el llamado a licitación y subastas para nuevas centrales de generación de energía eléctrica (600 MV gas natural y 450 MV energías renovables no convencionales) y la adaptación a las nuevas modalidades operacionales del reglamento de generación distribuida”, señala Canó.

El director de la CNE resalta que también el sector busca lograr el fortalecimiento de las redes de transmisión para permitir mayor inyección de fuentes renovables a largo plazo, aumentar de la capacidad instalada de energía renovable y mantener un mínimo base térmico en el sistema para garantizar su seguridad.

Además, el establecimiento de una ventanilla única para facilitar aún más los trámites y procesos administrativos de las inversiones de proyectos de energías renovables, algo que ya se está trabajando con el proyecto de transición energética en colaboración con la Cooperación Alemana (GIZ), el Ministerio de Energía y Minas (MEM) y Consejo Nacional de Competitividad. Fuente: periódico EL DINERO

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